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Entre las razones del fallo del juez destaca que la Fiscalía no presentó a declarar a los policías que detuvieron al secuestrador y la víctima tampoco acudió al juicio. 

Por Herbeth Escalante

 Mérida, Yucatán, 6 de diciembre de 2019.-A más de tres años del sonado caso del secuestro de una mujer de la tercera edad ocurrido en Mérida, este viernes un juez Especializado en Materia de Adolescentes dictó fallo absolutorio a uno de los jóvenes involucrado en ese delito.

Como se recordará, los hechos ocurrieron en la madrugada del 17 de marzo del 2016, cuando la señora Margarita Oramas Jiménez fue plagiada afuera de un casino al norte de la ciudad y sus secuestradores la llevaron a un motel desde donde pidieron un rescate.

Tras darse a conocer el delito, se implementó un fuerte operativo de seguridad por todo Mérida hasta que la Policía Estatal pudo rescatarla en ese lugar. 

Se trata del único caso de secuestro registrado en Yucatán en los últimos años. En esa ocasión, las autoridades de seguridad presentaron a dos menores de edad a quienes acusaron como responsables de ese plagio.

Luego de varios amparos interpuestos por sus abogados, uno de los involucrados, Rodrigo Vázquez Gallareta, fue absuelto este viernes de este ilícito, tras una decisión tomada en audiencia que encabezó el juez Sergio Marfil Gómez.

Entre las razones para su fallo destacan que al juicio nunca se presentaron los  policías que habían intervenido en el rescate de la víctima directa y que habían detenido a uno de los involucrados en el secuestro. Ellos hubieran podido aportar datos de los hechos y reconocer al acusado. 

Cabe mencionar que  la Fiscalía General del Estado no presentó a esos agentes a desahogar declaraciones, factor clave para el desenlace de este caso.  Tampoco acudieron testigos clave que habrían conocido de la planeación y del secuestro.

 La propia victima, la señora Oramas Jiménez, tampoco acudió al juicio a pesar de los requerimientos. La Fiscalía y los abogados  argumentaron que no quiso presentarse por cuestiones de salud, esto a pesar de que fue solicitada  en múltiples ocasiones.

La mujer tampoco justificó alguna causa grave de salud. De manera que no hubo señalamiento directo de la propia víctima hacia el acusado.

En consecuencia la Fiscalía se vio impedida en incorporar indicios y documentales; y  la evidencia física, al no estar corroborada se declaró ilícita.

También se mencionó en el fallo que ante la deficiencia probatoria, el dicho del coautor no era suficiente para acreditar la responsabilidad penal del joven Rodrigo Vázquez Gallareta, máxime que su dicho no fue corroborado con las escasas pruebas desahogadas por la Fiscalía.

Igualmente se advirtieron deficiencias en la investigación y obtención de prueba ilícita que desvirtuaba el dicho del testigo directo o le restaba credibilidad.

Por si fuera poco, algunos de los testigos que declararon no recordaron datos e incuso no reconocieron al acusado.

Cabe mencionar que el otro joven involucrado en el secuestro sí cumplió con la sanción que se le impuso, por lo que ya se encuentra libre.


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