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De forma prepotente y hostil,  agentes policiacos intentaron detener a colaboradores de la doctora Sandra Peniche que no cometieron ningún delito. 

Los policías también advirtieron que el lugar no debe operar en la contingencia, cuando en realidad se trata de una clínica.

Por Herbeth Escalante

Mérida, Yucatán, 25 de abril de 2020.- La doctora y activista Sandra Peniche Quintal denunció que elementos de la Policía Municipal de Mérida hostigaron a colaboradores suyos en la puerta de la clínica Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva (SHSSR). Amenazaron con detenerlos y los culparon de estar robando, sin tener ninguna prueba.

En entrevista, relató que la clínica está laborando en horario limitado en la actual contingencia sanitaria, de 9 de la mañana a 12 del día,  atendiendo a mujeres que requieran una urgencia médica. Pero para su sorpresa, ayer viernes llegaron tres antimotines de la corporación para intimidar y tratar de detener a un albañil que estaba haciendo reparaciones en el lugar.

La doctora relató que tuvo que contratar a dicho alarife de nombre Max, quien es colaborador suyo desde hace mucho años, ya que el martes pasado se cayó parte del techo del baño de pacientes y pues eso representaba un riesgo para las usuarias.

Pero justo cuando terminó sus labores de reparación y se paró en la puerta con cubetas de escombro para que sus familiares pasen a recogerlo, llegaron los elementos policiacos para tratar de detenerlo, acusándolo, sin pruebas, de que estaba robando.

“Don Max, quien es un señor de aproximadamente 70 años, se empezó a defender, les dijo que no estaba haciendo nada, que estaba terminando de trabajar y por lo tanto no podían detenerlo”, contó la doctora Peniche.

En eso, continuó, llegaron su yerno y su nieto a recogerlo en una camioneta, por lo que los policías municipales los obligaron a descender y de forma grosera les exigieron que se identifiquen, supuestamente porque estaban robando “y porque está prohibido estar en la calle en esta contingencia”. 

La Policía de Mérida amenazó que se iba a llevar detenidos a todos, a pesar de que no cometieron ningún delito.

Tuvo que salir la administradora de la clínica para precisar que esos hombres eran personas conocidas y que no estaban haciendo nada malo. Sin embargo, los policías también la trataron con prepotencia, dieron a entender que estaba coludida con el “robo” y la amedrentaron, diciéndole que ningún negocio debe estar abierto en la contingencia.

“Ella les recalcó que no es un negocio, que es una clínica, que ofrecemos servicios médicos, que atendemos urgencias  y que don Max tuvo que reparar el baño de las pacientes. Lamentablemente los policías insistían que se los iban a llevar detenidos”, recalcó Peniche Quintal.

La administradora les dijo que no pueden detener a nadie porque no hicieron ninguna ilegalidad y que por el contrario, ellos sí estaban cometiendo un delito y estaban violentando derechos humanos. Aunque la discusión continúo un rato más, los uniformados no tenían pruebas, por lo que tuvieron que retirarse.

Pero cabe mencionar, recalcó la doctora, que uno de esos policías llegó en motocicleta desde temprana hora a la clínica, ubicada en la calle 54 por 49 del Centro Histórico, y se quedó parado en la puerta de una forma bastante hostil e intimidatoria.

Es decir, desde horas antes de ese altercado, la corporación empezó a hostigar a Servicios Humanitarios. “Esto que pasó fue una intimidación, no es casualidad, desde antes que abriéramos estaba la motocicleta ahí”, señaló.

Dijo que todo parece indicar que en esta emergencia sanitaria los policías andan “cazando” los negocios en los que hay movimiento de gente para posteriormente extorsionarlos y que eso quisieron hacer con la clínica. 

La doctora puntualizó que, de acuerdo a lo relatado por la administradora, nunca antes se habían sentido tan amenazadas como con esos policías. Aseguró que llegaron a horrorizar, pues los trataron como si fueran unos delincuentes.

Sandra Peniche logró captar los hechos a través de las cámaras de vigilancia instaladas en la clínica, por lo que procederá legamente. 


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Comments

  1. Una vez más ¿hasta cuando? El ostigamieno como forma de represión ante los derechos sexsuales y reproductivos. Las resadoras sustituidas por policías, y no precisamente con rosarios. Injustificable y condenable.

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