Urgen postes colapsables en periférico para evitar tragedias

Los postes instalados en esta vía tienen una cimentación muy fuerte, que ni Hulk los puede derribar, por lo que representan una amenaza para las y los conductores, precisó el ingeniero vial René Flores.
Por Herbeth Escalante
Mérida, Yucatán, 16 de febrero de 2020.- Tras el fatal siniestro automovilístico ocurrido este domingo en el periférico de Mérida en el que perdió la vida un joven conductor, el ingeniero en Tránsito, René Flores Ayora, volvió a hacer un llamado a las autoridades para que se coloquen postes colapsables en esa vialidad para evitar más tragedias.
Como se ha informado, en el mencionado hecho tránsito ocurrido en el kilómetro 30 del anillo periférico, un automóvil Versa se salió del camino y se impactó contra la base de un poste del alumbrado público, por lo que el guiador falleció prensado.
“Los postes del alumbrado público son un gran factor de riesgo y una amenaza para los conductores, ya que tienen una cimentación muy fuerte, que ni Hulk los puede derribar. Eso provoca que mueran más yucatecos… estos postes deben de ser colapsables, es decir, de materiales que puedan derribarse sin provocar daño a la gente”, enfatizó el auditor en Seguridad Vial del Centro Nacional de Prevención de Accidentes (Cenapra).
Recalcó que el periférico de Mérida es la vía más peligrosa de Yucatán, pues en promedio fallecen 25 personas al año en siniestros vehiculares. Calculó que tan sólo de octubre a la fecha, murieron cinco.
Dijo que además de que los postes deben ser colapsables, se requiere que las autoridades estatales establezcan que la velocidad máxima en el periférico sea de 80 kilómetros por hora.
“Se podrán salvar muchas personas con tan solo reducir la velocidad máxima permitida, porque actualmente esa vía no perdona vidas, cobra 25 al año”, enfatizó Flores Ayora, quien recordó que actualmente es de 90 kilómetros por hora.
Y luego, habrá que rellenar el terreno entre carriles, y luego, habrá que quitar los contenedores de los puentes, y luego, habrá que hacer un carril para quienes beben sin control y luego manejan como bestias. Cuando hay alcohol en la sangre y las manos al volante, lo mejor, es hacerse a un lado y que los conductores ebrios (casi siempre, chamacos) tengan un carril con almohadas y redes para su proyección. La protección y las muertes de acaban cuando en cada los eduquen desde pequeños haciéndoles notar que no son invencibles y que lo que a unos les pasa, también les puede suceder a todos los «briagos».
Y luego, habrá que rellenar el terreno entre carriles, y luego, habrá que quitar los contenedores de los puentes, y luego, habrá que hacer un carril para quienes beben sin control y como bestias. Cuando hay alcohol en la sangre y las manos al volante, lo mejor, es hacerse a un lado y que los conductores ebrios (casi siempre, chamacos) tengan un carril con almohadas y redes para su protección. La protección y las muertes se acaban cuando en casa los eduquen desde pequeños haciéndoles notar que no son invencibles y que lo que a unos les pasa, también les puede suceder a todos los «briagos». Además, quien conduce a 150 kms/hr. en una periférico de 90 como límite, va a seguir conduciendo a 150 kms/hr. en un periférico de velocidad reducida a 50 kms/hr. Cualquier norma va a ser violada mientras hay gente sin conciencia. Mientras tanto, la gran mayoría que respeta límites y normas se van a ver afectados con más restricciones para evitar que los inconcientes sigan haciendo de las suyas.