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Pese al sistema de videovigilancia y la seguridad, el menor de 14 años se escapó del sitio. Su madre  está desesperada por localizarlo. 

Por Claudia Arriaga

Mérida, Yucatán, 15 de septiembre del 2020.- Este martes, se cumplen ocho días de que el adolescente Cristofer Alexander Balam Koh escapó del Centro de Atención Integral al Menor en Desamparo (Caimede). Tiene apenas 14 años de edad y su madre Ruby Alejandra Koh Kuk está desesperada por reencontrarse con él. 

Fue el 8 de septiembre, un día después de los hechos, que las autoridades le notificaron por teléfono que el adolescente había escapado.

“Me marcaron como al mediodía  y me dicen que se escapó en la noche y que al parecer está con la tía. Me dijeron que la fueron a visitar y que ella informó que dio al niño a su abuelo. ¿Cómo se  les escapó si se supone están vigilados? ¿Cómo un niño de 14 años se escapa y no lo ven?”, declaró.

Cristofer no está con el abuelo, pues Alejandra se comunicó de inmediato con su padrastro para localizarlo. En el Caimede también le confesaron que el adolescente escapó con otro, a quien ya encontraron.

Desde marzo, Cristofer y su hermanita de ocho años están bajo el resguardo del Estado y por la pandemia, todos los lunes tienen llamadas con su madre. “Mi hija llorando me dijo que vio cuando su hermano brincó la barda con otro niño. Me contó que le quiso gritar, pero estaba encerrada en el dormitorio”, agregó.

El menor se escapó del lugar, a pesar de que en la actual administración se colocó un nuevo sistema de videovigilancia y que supuestamente se reforzó la seguridad. 

Los hijos de Ruby ingresaron al Caimede debido a que el 1 de marzo ella discutió con su expareja hasta llegar a los golpes y Cristofer, en un intento por defenderla, se interpuso. La mujer lo detuvo para que no fuera golpeado y el adolescente salió corriendo a buscar ayuda con las vecinas Maribel Montalvo y Ana Mayra Garrido.

Esa noche, una patrulla se llevó a los separos a Ruby y a su expareja, mientras que Cristofer fue hospitalizado porque se desmayó dos veces, y su hermanita fue entregada por las mencionadas vecinas a la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia (Prodemefa).

Tras pasar 36 horas en la cárcel pública, Ruby y su expareja intentaron regresar a la casa. Ella solo quería bañarse para ir a buscar a su hija e hijo, pero la vivienda ya había sido encadenada por quienes presuntamente ayudaron a Cristofer, así que intentaron brincar la reja para recuperar sus cosas y al ser sorprendidos por Maribel y Ana Mayra, los amenazaron con lincharlos.

En esa ocasión, Ruby pidió ayuda a la Policía, pero los remitieron de nuevo a la cárcel pública. En total, cumplió más de 72 horas encerrada y al salir acudió a la agencia de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Kanasín para denunciar los hechos.

El agente que la atendió le negó ese derecho. “Dijo que ya había visto todo en las redes sociales y que yo era la culpable, que había perdido todos mis derechos”, agregó.

Ruby tiene miedo de Ana Mayra Garrido, ya que cuando tenía cinco años, la mujer, quien es también su familiar, la entregó con un señor de 44 años que la violó en Puerto Juárez, Quintana Roo. Cuando por fin logró huir, una señora que atendía una cocina económica llamó a la Policía y Ruby ingresó a una casa hogar al cuidado del Estado. Ella no quiere esa vida para su hijo. 

Su situación es complicada, hace unos meses Ana Mayra y Maribel organizaron una protesta en su contra en el Palacio Municipal de Kanasín, acusándola de maltratar a sus propios hijos. Ruby solo quiere una vida en paz con Cristofer y su hermanita y dejar de cargar los estigmas del pasado y las redes sociales.


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